El 2 de agosto de 1961, las Hermanitas de la Congregación fundada por la Madre María Berenice llegaron a la ciudad de Pereira para ejercer su apostolado en los hogares. Fueron recibidas con gratitud por Monseñor Baltasar Álvarez Restrepo, Obispo de la ciudad, quien destacó la importancia de la formación de los niños en sus hogares como fundamento de la prosperidad de Colombia y del mundo.
Su primera casa, denominada Sagrado Corazón de Jesús, fue bendecida por Monseñor Baltasar como signo de amor y devoción a Jesucristo. Sin embargo, durante los primeros años debieron trasladarse en varias ocasiones, pues aún no contaban con sede propia.
En 1971, bajo la guía de la Hermanita Carmen Emilia del Crucificado, el apostolado en los hogares se transformó mediante un convenio con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). Así nació la Guardería Pablo VI, con 18 niños, donde se brindaba cuidado, afecto y formación inicial.
El año 1986 marcó un nuevo impulso con la dirección de la Hermanita Nidia Inés de Jesús (María del Carmen López), quien fortaleció el preescolar e inició la educación básica primaria, cumpliendo con las disposiciones del Ministerio de Educación Nacional y la Secretaría de Educación. En 1993, la institución obtuvo la aprobación oficial hasta quinto grado, ampliando su planta física y dotación para garantizar un servicio educativo de calidad.
Tras el fallecimiento de la Hermanita Nidia Inés en 2001, la dirección fue asumida por la Hermanita Dora Lilia Ocampo. Posteriormente, en 2004, la Hermanita Flor Alba Reyes Silva gestionó la apertura de la básica secundaria, consolidando la continuidad del proyecto educativo.
Cada hermanita que se ha integrado a la obra ha aportado con dedicación a la construcción y fortalecimiento de la institución. La Hermanita Martha Isabel Minota y, desde 2008, la Hermanita María Auxilio Pulgarín, dieron continuidad a la misión educadora, promoviendo valores humanos y cristianos con entusiasmo y compromiso hacia la excelencia.
En 2009, la Hermanita Olga Liliana Mejía Giraldo impulsó la aprobación de la media básica y la articulación con el SENA, ampliando la pertinencia de la formación.
En el año 2011, asumió la rectoría la Hermanita Arnulfa de Jesús Calderón Vertel, quien dio continuidad a la misión de educar y formar seres humanos integrales bajo los valores y la filosofía Anunciata. Su gestión se distinguió por la mejora constante de las instalaciones educativas, logrando importantes obras como el coliseo deportivo, la ampliación de la cafetería, la modernización de la biblioteca y la secretaría, la instalación de la piscina, la renovación de la reja principal, los laboratorios, el patio central, la sala de profesores y la adecuación de la entrada por la calle 20 para preescolar. Asimismo, impulsó la articulación con el SENA en programas técnicos como Producción de Documentos y Contabilización de Operaciones Comerciales y Financieras, además de implementar el énfasis en tecnología e inglés. Su labor dejó una huella imborrable en la institución y en el corazón de estudiantes y familias.
En 2022, la dirección fue asumida por la Hermanita Nancy Patricia Fuelpaz Chungana, quien fortaleció los procesos educativos, mejoró las instalaciones y veló por el bienestar de la comunidad, especialmente en el nivel preescolar. Durante su gestión, la comunidad celebró con gratitud la beatificación de la Madre María Berenice, signo de esperanza y renovación espiritual.
Desde 2024, la rectoría está a cargo de la Hermanita Claudia Marcela Marulanda Velarde, quien lidera una etapa de innovación y fortalecimiento institucional. Su gestión ha priorizado el mantenimiento y modernización de la infraestructura física y tecnológica, garantizando espacios dignos y conectividad acorde con las exigencias del entorno digital.
En el ámbito académico, ha promovido la formación permanente de docentes y directivos mediante capacitaciones y evaluaciones continuas, consolidando estrategias pedagógicas efectivas. Asimismo, gestionó la apertura de la técnica en Programación de Software, ampliando la oferta educativa y fortaleciendo la proyección laboral de los estudiantes.
Con visión integral del desarrollo humano, la Hermanita Claudia Marcela lideró la firma de un convenio con la Universidad Católica de Pereira, implementando programas del Centro de Familia y CAPSI. Esta alianza ha permitido brindar atención psicosocial a estudiantes, familias y personal institucional, consolidando una cultura de cuidado y acompañamiento.
Gracias a estas acciones, el Colegio La Anunciación de Pereira se mantiene como una institución educativa de referencia en la región, fiel a su misión formativa y a los valores que la inspiran, proyectando excelencia académica y compromiso evangelizador.